2026

Proyecto MoNos llegó a Palmira con la obra Tres alcohólicos y un bebé IA, un delirio en escena con una propuesta visual y sonora que invita a reflexionar sobre la relación entre lo humano y la tecnología.

 

La obra fue la encargada de cerrar el XVIII Festival Nacional de Teatro Popular, organizado por la Fundación El Teatro Vive. Para conocer más sobre esta puesta en escena, RECultural habló con su director, Edwin Taborda.

 

“La obra relata un conflicto que sucede en el pensamiento humano del personaje, un conflicto en el pensamiento del poeta. Nosotros hacemos una metáfora de la humanidad desde esa tecnología actual, ese algoritmo, esa IA ya ocupando como un personaje, ocupando ya el pensamiento, ya como una voz que está dentro del pensamiento humano”.

 

La propuesta escénica de Proyecto MoNos también se caracteriza por una búsqueda estética que combina diferentes disciplinas y lenguajes:

 

“La pretensión de Proyecto MoNos es escudriñar en nuevas posibilidades estéticas, abrir nuevos caminos, entender, desde la vanguardia de la creación, la potencia que hay en la combinación de diversas disciplinas, diversos saberes. Proyecto MoNos está compuesto por Leonardo Linares, Jorge Palacio, Andrés López y David Chávez”.

 

Y, bueno, ¿por qué deberíamos ver esta obra?

 

“Esta obra hay que verla porque es la posibilidad de encontrarse con una propuesta que indaga en lo humano, en esa vulnerabilidad de lo humano y en el contexto actual, porque es una propuesta potente que tiene una potencia visual, una potencia en los textos, en el relato. Y también para divertirse, para parcharse, porque hoy hay que ser valiente y saber el momento en que hay que abandonar el sofá y la pantalla de Netflix para encontrarse”.

 

Con esta nota, RECultural llega al cierre de su primera temporada. Gracias a quienes creen que el arte y la cultura son el hogar de espíritus rebeldes capaces de transformar la sociedad.

 

¡Gracias por estar ahí y hasta muy pronto!

 

Durante seis días, Palmira fue escenario del XVIII Festival Nacional de Teatro Popular: Teatro y Realidad Social, que tuvo a Cuba como país invitado. Talleres, títeres y puestas en escena hicieron vibrar a la ciudad y promovieron la reflexión a través del teatro.

 

RECultural dialogó con Ana Rosario Grisales y Luis Eduardo Jiménez, integrantes de la Fundación Escénica y Cultural El Teatro Vive y organizadores del festival, quienes nos contaron más sobre esta iniciativa.

 

“Esta décimo octava versión del festival fue muy importante para nosotros porque buscamos el tema de la memoria, la paz y la reconciliación. Es desde los artistas, las puestas en escena, de esas voces de las que no se habla, que no se escuchan, pero que el teatro y el arte las pueden poner aquí. Es esa reconstrucción del tejido social a través del arte y esa semillita de paz”, expresó Ana Rosario.

 

El Festival Nacional de Teatro Popular nació hace 18 años como una iniciativa para propiciar el encuentro entre agrupaciones teatrales de diferentes territorios del país y convertir el escenario en un espacio para contar otras realidades.

 

“El Festival Nacional de Teatro Popular, una iniciativa desde hace 18 años, lo consideramos desde el principio para encontrarnos los diferentes grupos de teatro nacional, que pudieran expresar sus voces desde los territorios, donde, digamos, las puestas en escena se vuelvan escenarios de paz, escenarios de memoria: las voces que han sido silenciadas históricamente, lo que no se puede contar a veces en la vida cotidiana, lo puedan hacer a través de las artes, de los escenarios”, explicó Luis Eduardo.

 

Sin grandes presupuestos, pero con el compromiso de artistas, gestores y de toda una comunidad, el festival continúa haciendo posible el encuentro entre el teatro y la realidad social.

 

“Este festival lo seguimos haciendo porque es el espacio que creemos tenemos los artistas para poder encontrarnos con los públicos, con las comunidades, con los territorios, y poder decir que el arte nos enriquece no solamente el alma, sino que es esa semilla de comunicación, de reconciliación y reconstrucción del tejido social en los territorios”, concluyó Ana Rosario.

 

Las artes nos sumergen en un mundo de magia que alimenta y alivia el alma, pero también nos invitan a reflexionar. Ese es el espíritu de este Festival Nacional de Teatro Popular: un teatro con sentido social que nos invita al diálogo y a mirar la realidad con otros ojos.

 

RECultural llega con mucho freestyle y toda la fuerza de la lírica del rap. Para conocer más sobre este género, nacido en el corazón de la cultura hip hop, conversamos con Billy Man, artista de Palmira.

 

El rap ha ganado espacio y reconocimiento en los últimos años, abriendo nuevas posibilidades para quienes encuentran en la música una forma de expresión:

 

“Antes teníamos una escena, digamos, un poco discriminada. Y ver lo que es ahora, pues la aceptación del género: hoy casi todo es desde el género urbano. Y hay muchísimos artistas, hay un abanico de artistas que tienen cantidad de estilos. Hay muchísima más oportunidad para los pelados que, hoy por hoy, quieren desarrollar su arte”.

 

Billy Man hace parte del colectivo Primera Villa Crew, una iniciativa con trayectoria en el trabajo con jóvenes a través del arte, la música y la cultura hip hop.

 

“Entonces, por todos esos saberes experimentales que cada uno aprendió, surge la necesidad de poder transmitir eso a nuevos pelados y nuevas generaciones, para que la escena del hip hop y la escena rap en Palmira no muera”.

 

El colectivo también ha desarrollado procesos en instituciones educativas y otros espacios de la ciudad, utilizando las expresiones del hip hop como herramientas para acercarse a los jóvenes:

 

“Durante estos diez años, once, doce años que llevamos con la Villa Crew trabajando, hemos podido llegar a colegios, hemos hecho trabajo de manera independiente. Y una frase que puede que suene a mucho cliché porque la han repetido mucho, pero ‘un joven que coge un micrófono no va a empuñar un arma nunca’; un pelado que coge una lata de grafiti va a quedar engomado con eso y no va a tener que ir a buscar otro tipo de cosas”.

 

Pero, existiendo tantos géneros musicales, ¿por qué elegir el rap?

 

Billy Man encuentra una de las respuestas en la facilidad de acceso y en la posibilidad de convertir la palabra en música:

 

“Lo que pasa es que es por el acceso. El rap vos no necesitás sino de un parlante, un parlantico que, hoy por hoy, hay por todos lados, y unas pistas, o una memoria con pistas; o si no tenés eso, el beatbox que se hace con la boca. ¿Y yo cómo llego al rap? Por el amor a la poesía. Entonces, como encontrar ese equilibrio entre la poesía que tanto me gustaba y lo social que siempre me ha gustado, llega el hip hop con el elemento rap y yo digo: ‘Este es mi elemento por el que yo tengo que trabajar’”.

 

Sueños de barrio truncados o que buscan florecer encuentran en el rap un laboratorio de rebeldía creativa. Allí, en un mundo que cierra las puertas, muchos jóvenes encuentran una forma de liberarse a través de la palabra y el ritmo.

 

RECultural conoció la sede de Fundeplen, Fundación Desarrollo Pleno, una organización ubicada en Palmira que lleva más de 10 años trabajando por el arte y la cultura.

 

Tatiana Tabares, una de sus fundadoras, dialogó con RECultural sobre el trabajo que desarrolla la fundación y los procesos artísticos que adelantan:

 

“Somos una entidad sin ánimo de lucro y trabajamos por los derechos humanos a través del arte. Poco a poco ha ido evolucionando y nuestro fuerte hoy en día son las plásticas y visuales, el teatro y la cinematografía. Hoy en día Fundeplen funciona los sábados con talleres de arte, de pintura, de cerámica, de dibujo, fotografía y otras actividades, y tenemos talleres permanentes para público que no tiene experiencia en el área artística”.

 

Fundeplen es un espacio autogestionado que, a través de talleres, proyectos y diferentes actividades, busca promover el arte y la cultura en la ciudad. Sin embargo, sostener estos procesos también representa un desafío para quienes trabajan en el sector cultural.

 

Tatiana reflexiona sobre la necesidad de reconocer y dignificar el trabajo de artistas y gestores culturales:

 

“Si alguien me dice: ‘No, venga, ¿usted por qué cobra ese taller tan caro?’, pues si a alguien le duele pagar una boleta para el teatro, pero no le duele una caneca de ron, digo: todavía hay tanto por trabajar en la mentalidad de la población, en el territorio. ¿Cuál es el reto? Poder dignificar esta labor. Y actualmente no creo que podamos decir: ‘Uy, vivimos del arte y vivimos bien’”.

A pesar de estas dificultades, el trabajo continúa y encuentra sentido en las experiencias que viven quienes participan en los talleres y actividades:

 

“Y eso versus las personas que le invierten tiempo y dicen: ‘Uy, no, es que yo vengo acá porque me desconecto, me desconecto y puedo conectar con otras personas, charlar’. El solo hecho de estar, por ejemplo, en este caso con arcilla, trabajarlo, también es una forma de meditación, y esa forma de meditación te va a ayudar en algún momento a hacer frente al estrés del día a día”.

 

Artistas, gestores y gestoras culturales entregan todo de sí en beneficio de la comunidad. ¡Deja la ingratitud y apoya estos bellos espacios que, a través de la cultura, transforman nuestras vidas!

 

RECultural visitó la exposición Interfaces Tour, un encuentro regional de pintura que reúne en Palmira a artistas de tres regiones del país: Pacífica, Caribe y Andina.

 

La muestra estará abierta hasta finales de julio en la Sala de Exhibiciones de Comfandi. Su organizador, Arcénides Piñeres, habló con RECultural sobre el recorrido de esta exposición y las expectativas para su paso por Palmira:

 

“Es una exposición que en lo general ha recogido alrededor de unas ochocientas personas, visitas, porque estuvimos en Bogotá, en el Museo de la Ciudad Autoconstruida, en Ciudad Bolívar. Y aquí en Palmira aspiramos a que lleguen dentro de un mes aproximadamente unas quinientas personas”.

 

La exposición reúne propuestas de temática libre, con una amplia diversidad de estilos, técnicas y formas de entender la pintura. Para Piñeres, uno de los propósitos es que cada artista pueda compartir los elementos que han influido en la construcción de su propuesta artística.

 

“La idea es que los artistas puedan explicar su estilo, a través de su espacialidad, el entorno, la cartografía, los imaginarios en los que se han construido como artistas”, explica Piñeres.

 

La pintura se convierte así en un lenguaje que permite explorar diferentes realidades, miradas e imaginarios a través de las imágenes.

 

“El arte es un lenguaje a través de códigos, a través de imágenes, que nos permite hacer espacios de reflexión y formarnos como mejores personas”, explica el artista.

 

Varios pintores y pintoras de Palmira hacen parte de esta exposición que no te puedes perder. Ven, visítala y deja que tus ojos se embriaguen de arte para celebrar la vida.

 

RECultural estuvo escuchando poesía en Palmira. Visitamos el Café Poético, un espacio organizado por la Biblioteca Comfandi, que en esta oportunidad contó con la participación de las jóvenes escritoras Linda Reyes, Angélica Gil y Luisa López.

 

Sobre la importancia de estos espacios literarios conversamos con Linda Reyes, quien destacó la necesidad de mantener viva la poesía entre las nuevas generaciones:

 

“Creo que más que todo es para que prevalezca la cultura de la poesía. Siento que ahorita las y los jóvenes casi no están conectados con la poesía, y es sumamente importante. La poesía te conecta con tu sensibilidad y tu ser”.

 

Para Linda, la poesía y la literatura también pueden convertirse en herramientas de transformación y en un viaje hacia el conocimiento interior:

 

“Pues desde mi perspectiva, desde mi existencia, siento que la poesía me llevó a mí a conocerme mucho más. Siempre digo que la poesía es un territorio inexplorado que está ahí en todos, pero que no todos tienen la valentía para poder hacerlo”.

 

La escritura también puede ser una forma de afrontar los momentos difíciles y encontrar un espacio para expresar aquello que llevamos dentro:

 

“Escriban, escriban, no solamente poesía. Escriban lo que sienten, cómo se sienten. Sobre todo en estos momentos de dificultades, de quebrantamiento en el país, siento que es importante poder expresarse, poder decir algo de lo que tú piensas. Aunque sea poquito, es un granito de arena”.

 

La inquietud y el amor por la poesía crece en la juventud palmirana. Esta es solo muestra de cómo, a través de la escritura, se expresa el lenguaje del alma.

 

RECultural estuvo en el Teatro Materón de Palmira para conocer la puesta en escena de Pedro y el Capitán, presentada por la agrupación Espacio Ocho.

 

La obra, basada en el texto del dramaturgo uruguayo Mario Benedetti, aborda la relación entre un torturador y un prisionero en medio de un régimen represivo.

 

Durante la presentación, hablamos con el director de la agrupación, Luis Alberto Sánchez Londoño, quien explicó el enfoque de esta puesta en escena:

 

“La obra trata de un torturador y un torturado. El torturado es ‘Pedro’ y el torturador es el ‘Capitán’. Lo que busca el Capitán es que Pedro le haga una confesión, dándole un nombre y un apellido. Este régimen está persiguiendo a estos personajes, pero aquí, en nuestra propuesta, en esta puesta en escena, los papeles se cambian y quien resulta realmente derrotado es el régimen, representado en el Capitán”.

 

También dialogamos con Víctor Mendoza, actor que interpreta a Pedro, quien contó cómo fue el proceso de construcción de su personaje:

 

“El proceso de creación del personaje de ‘Pedro’ fue bastante exhaustivo. Hubo mucho proceso de lectura e investigación acerca de todo lo que ha acontecido directamente en nuestro país y en Latinoamérica con los líderes sociales, personas secuestradas y demás. Entonces fue un proceso bien intensivo de introspección, en saber cuáles podrían ser las emociones y situaciones que podría afrontar una persona en cautiverio. Para mí es grandioso poder estar en la piel de Pedro y en la de muchos compatriotas que, de alguna u otra manera, por diferentes circunstancias, han estado privados de la libertad”.

 

Desde RECultural seguimos recorriendo los escenarios culturales de Palmira para conocer las propuestas artísticas que hacen parte de la vida del municipio.


RECultural visitó la sala El Teatro Vive, ubicada en el barrio La Perseverancia de Palmira. Este espacio, dedicado al teatro y la cultura, fue fundado por Luis Eduardo Jiménez y Ana Rosario Grisales, integrantes de la agrupación El Teatro Vive.

Ana Rosario Grisales habla sobre el trabajo que durante 18 años ha desarrollado este espacio cultural:

 

“La Sala Escénica y Cultural El Teatro Vive tiene 18 años, donde venimos realizando diferentes tipos de actividades artísticas y culturales. Tenemos una programación de sala permanente, de programación de teatro, tenemos escuela de formación, hacemos tertulias poéticas, tertulias temáticas, también en el marco de la sala realizamos el Festival Nacional de Teatro Popular que este año llega a su décimo octava versión”.

 

Mantener en funcionamiento espacios culturales independientes no es una tarea fácil. Su permanencia en el tiempo requiere esfuerzo, compromiso y sacrificio, especialmente ante las dificultades para acceder a recursos que permitan sostener su programación.

Sobre este panorama, Ana Rosario señala:

 

“No hay una política pública cultural que pueda apoyar, financiar la programación de las salas en el municipio. Por ejemplo, este año fue que tuvimos la oportunidad nuevamente de participar como sala en la Concertación Municipal, pero los recursos son muy pocos en comparación a lo que la sala independiente con su programación y sus actividades artísticas y culturales, pues no es suficiente”.

 

Entonces, ¿por qué seguir apostándole al arte y la cultura?

 

Para Ana Rosario, la respuesta está en la capacidad del arte para generar transformaciones y mantener viva la memoria:

 

“Seguirle apostando al arte y a la cultura es importante para la transformación de la sociedad. El arte juega un papel muy importante en esa transformación, en ese cambio de poder superar todo ese flagelo de la violencia que hemos vivido. Y el arte como herramienta de comunicación, pero también de memoria viva de los sucesos que vive el país”.

 

La sala El Teatro Vive es uno de esos espacios que aportan arte, pensamiento y reflexión a Palmira. Su permanencia representa una apuesta por mantener viva la cultura y fortalecer el papel del arte como herramienta de transformación social.

 

RECultural continúa su recorrido por el arte y esta semana llegó a la Escuela de Formación Artística de Palmira, EFA, dirigida por Lorena Martínez y Edison Ospina.

 

Con 18 años de trayectoria, la EFA desarrolla procesos de formación integral en música, teatro, artes plásticas y danza, dirigidos a personas desde los cuatro años.

 

“Es una escuela de artes integral. Trabajamos música, teatro, artes plásticas y danza”, explica Lorena Martínez.

Para ella, enseñar y vivir del arte también ha sido un proceso de aprendizaje y de demostrar que la cultura puede convertirse en un proyecto de vida.

 

“Les he demostrado que a través del arte sí se puede vivir bien, de una manera muy responsable y profesional”, afirma.

 

Además de la EFA, Lorena y Edison hacen parte de El Topo de Hierro, grupo de teatro y títeres creado hace ocho años, desde donde desarrollan obras, música y otras propuestas escénicas.

 

Compartir saberes con otras generaciones es comprender que el arte posibilita encuentros que nos hacen más humanos y más reflexivos; espacios para jugárnosla siempre por la vida y para evitar que violencia política se adueñe de nuestros corazones.



La Sala Kortina Negra, dirigida por Lady Holguín y Frank Sanmartín, es un espacio cultural de Palmira dedicado a la música, las artes escénicas, la formación artística y el encuentro comunitario.

 

En RECultural conversamos con Lady Holguín, quien nos contó más sobre el origen y la labor de esta iniciativa.

 

“La Sala Kortina Negra nació hace cinco años como Fundación Artística y Cultural La Kortina Negra. No teníamos un lugar donde ensayar ni donde los jóvenes pudieran practicar, así que surgió la idea de crear este hermoso espacio para que las nuevas generaciones encontraran un escenario para ensayar y desarrollar sus obras de teatro”, explicó la artista.

 

Pero la historia de Kortina Negra va más allá de la sala cultural. Se trata de un colectivo artístico nacido en Palmira que cuenta con una amplia trayectoria en el trabajo comunitario y cultural.

 

“El Colectivo Artístico Kortina Negra fue fundado hace 14 años. Es un colectivo de teatro callejero que nació con la iniciativa de trabajar las artes escénicas en sus diversas manifestaciones, como el circo, la danza, el teatro y la música”, recordó Lady.

 

Además, el colectivo organiza el Festival Cultura al Parque, que este año celebra su decimoquinta edición.

 

“El Festival Cultura al Parque es un festival contracultural que nace de una iniciativa juvenil para tomarnos los espacios públicos, porque los espacios públicos son de todos. A este lugar, el parque La Factoría, lo llamamos ‘La Factoría, territorio de paz’, un espacio donde emergen la cultura, el arte y la convivencia entre los grupos juveniles”, expresó.

 

Experiencias impulsadas por jóvenes, como la de Kortina Negra, demuestran que el arte y la cultura no son elementos ornamentales ni decorativos, sino herramientas fundamentales para la formación, la participación y el desarrollo consciente de las nuevas generaciones.

 

 RECultural conoció la Sala Teatral Solsticio, un sueño que cobró vida gracias a Liceth Henao y Víctor Mendoza, artistas que sostienen este espacio en Palmira con gran esfuerzo y dedicación.

 

Para conocer más sobre esta sala, dialogamos con Liceth Henao, integrante de la agrupación teatral Solsticio.

 

“Esta sala nació a partir de una necesidad del grupo. Primero iniciamos con la agrupación teatral y teníamos un sueño: unir tanto la parte historiográfica como las artes escénicas en un mismo escenario. Veíamos la necesidad de contar no solamente con un espacio donde desarrollar nuestras actividades de ensayo, sino también con un lugar para la circulación de obras y para generar sinergias con otros espacios, permitiendo que otras agrupaciones también pudieran presentar sus propuestas”, nos contó Liceth Henao.

 

Pero Solsticio no solo sostiene la sala; también organiza el Festival Internacional de Teatro Histórico.

 

“Nosotros tenemos el Festival Internacional de Teatro Histórico de Palmira. Este año realizaremos nuestra cuarta versión. Este festival surge precisamente de todo ese proceso de investigación sobre cómo se hace teatro histórico en nuestro país y quiénes lo están desarrollando. Decidimos crear este festival como una plataforma para unirnos, porque consideramos que la historia debe ser una historia viva, y que desde el presente podemos generar cambios que contribuyan a mejorar nuestras condiciones de vida y a construir un mejor futuro”, explica la joven artista.

 

La Sala Teatral Solsticio te espera para emprender viajes a través del teatro, espacios donde podrás soñar, divertirte y reflexionar. ¡La magia del teatro te está esperando!

 

 RECultural estuvo presente en la tercera Semana del Cine en Palmira, un proyecto gestionado por el Centro Cultural El Balcón del Ratón.

 

El artista plástico Jacobo Pérez es su director, y conversamos con él sobre esta destacada propuesta.

 

“La tercera Semana del Cine en Palmira, que se realizó con el apoyo de la Secretaría de Cultura de la ciudad, fue una actividad muy exitosa, pues las personas que estuvieron presentes disfrutaron de una programación que incluyó talleres, proyecciones de películas, exposición de afiches y una serie de actividades orientadas a enriquecer el conocimiento sobre el cine en la ciudad de Palmira”, expresó Jacobo Pérez.

 

Estos espacios son importantes para la ciudad porque fomentan el amor por el buen cine y propician encuentros que permiten profundizar en el lenguaje cinematográfico.

 

“Bueno, la importancia que tiene esta tercera Semana del Cine en Palmira radica en que los interesados en el cine, así como los productores y realizadores audiovisuales, pueden tener un acercamiento a este mundo tan fascinante como es el séptimo arte, ya que en Palmira no existe una amplia difusión de este tipo de actividades”.

 

Pero conozcamos un poco más sobre El Balcón del Ratón, este centro cultural que, además, desarrolla diversas actividades artísticas y culturales.

 

Para Jacobo Pérez, su director, “El Balcón del Ratón es un espacio cultural creado con el fin de llenar unos vacíos que el artista o el intelectual palmirano tenía, permitiéndole mostrar de una forma diferente sus propuestas artísticas”.

 

Y agrega que “durante 16 años hemos realizado más de 500 actividades, generando resultados y expectativas favorables para la comunidad”.

 

Propuestas como la Semana del Cine en Palmira y espacios como El Balcón del Ratón reflejan la persistencia de quienes promueven el arte y la cultura como herramientas para construir una sociedad más sensible y reflexiva. Por eso, asistir y apoyar estos espacios es una forma de fortalecer la vida cultural de la ciudad.

 

RECultural visitó Escena Local, un espacio cultural dirigido por Lenna Valmez y Diego Silva. Talleres, tertulias, presentaciones artísticas, comida y todo un festín cultural es lo que encontrarás aquí. Para conocer más sobre este proyecto, conversamos con Juan José Salazar, coordinador de las tertulias de arte y filosofía.

 

“Bueno, Escena Local es un espacio de artistas, creado por artistas para artistas; es un espacio donde convergen distintas formas de expresión artística y de diálogo de saberes. También contamos con espacios como el club de lectura y el club de dibujo, así como procesos de formación en torno al arte y la sensibilidad artística”, manifestó Juan José Salazar.

 

Sostener este tipo de iniciativas en Palmira no es tarea fácil. Escena Local no cuenta con apoyo institucional y se mantiene gracias a la autogestión.

 

Para Juan José, “la política cultural, sobre todo aquí en Palmira, está enfocada principalmente en espacios más de entretenimiento, como lo que es el Go Salsa o el Teatro Ricardo Nieto, pero no fortalece estos espacios de formación, de debate y de diálogo. Es importante que el arte y la cultura no se vean únicamente como entretenimiento, sino también como espacios de reflexión crítica y como escenarios donde convergen saberes fundamentales para repensarnos la cultura más allá del entretenimiento”.

 

El arte no es solo entretenimiento; también es formación, diálogo de saberes, reflexión y crítica dentro del proceso creativo. Es un auténtico cóctel de ideas que Escena Local permite que fluya.

 

“Bueno, la gente debería venir a Escena Local porque, más allá de ser un espacio donde se fortalece el arte y se realizan presentaciones artísticas, es un lugar donde nos encontramos para mambear la palabra, compartir pensamientos e ideas que son fundamentales para pensarnos nuestra identidad cultural palmireña”.

 

Espacios como este hacen que Palmira vibre gracias al impulso de quienes entienden que, sin arte ni cultura, la sociedad pierde una parte esencial de sí misma; pero también que, con ellas, es posible tejer un mundo más sensible, reflexivo y humano.

 

RECultural llegó hasta Cali, a la Biblioteca Departamental Jorge Garcés Borrero, para acompañar a la agrupación El Teatro Vive de Palmira, invitada al encuentro Las artes cuentan la verdad, una actividad que hace parte de la exposición Hay Futuro Si Hay Verdad.

 

Sobre este encuentro dialogamos con Argeli Arango Vásquez, coordinadora de la exposición Hay Futuro Si Hay Verdad.

 

“Hemos invitado a El Teatro Vive a esta actividad Las artes cuentan la verdad, un encuentro y un reconocimiento a todos los artistas y las artistas del Valle del Cauca que le han apostado a procesos de paz, memoria, convivencia y reconciliación. Para nosotros es muy importante reconocer artistas como el colectivo El Teatro Vive, que ha hecho una apuesta muy grande por trabajar la memoria y acompañar a las víctimas, en particular en los territorios más afectados por el conflicto armado en nuestro Valle del Cauca”, explicó Argeli Arango.

 

También hablamos con Luis Eduardo Jiménez, director de El Teatro Vive, quien destacó la importancia de esta invitación y reconocimiento.

 

“Como artistas que hemos venido realizando un ejercicio con víctimas del conflicto social y armado, en la defensa de sus derechos culturales y de los derechos humanos, así como en la reconstrucción y construcción de memoria colectiva con las comunidades, este reconocimiento de alguna manera nos ayuda y nos anima a continuar ese trabajo, ahora también desde la pedagogía para la paz”, afirmó Luis Eduardo Jiménez.

 

Pero, ¿por qué es importante que el arte aborde temas como la verdad, la memoria, las víctimas y la paz con justicia social?

 

“Considero que desde el teatro, y en general desde el arte, podemos construir otros relatos y narrativas que nunca han sido escuchados por la oficialidad y que no son conocidos por gran parte de la sociedad colombiana, e incluso del mundo. Es precisamente a través del arte que se pueden expresar estas verdades y los procesos sociales y culturales de las comunidades”, agregó Luis Eduardo.

 

Diversos artistas y agrupaciones del Valle del Cauca trabajan desde enfoques sociales y comunitarios. El Teatro Vive de Palmira es una de ellas. Estos encuentros resaltan la importancia de las expresiones artísticas que ponen en el centro la memoria, la verdad y las víctimas, contribuyendo así a la reflexión, la reconciliación y la transformación del país.


abril 30, 2026

Con RECultural visitamos La Terraza, un centro cultural autogestionado en Palmira que promueve la poesía y abre sus puertas tanto a escritores y escritoras con trayectoria como a quienes apenas comienzan a descubrir el gusto por las letras. Hablamos con Ancizar Arana, director de este espacio cultural.

 

“La Terraza es un espacio libre para la cultura de la ciudad, un lugar que no está amarrado a nada. Aquí nos reunimos constantemente para realizar talleres de poesía, recitales y eventos de música… Un espacio alternativo en la ciudad”, nos cuenta Ancizar.

 

Encuentros internacionales de poesía, publicación de libros y poemarios son otras de las actividades con las que La Terraza, bajo el sello editorial Ancla Ediciones, nutre de literatura a Palmira y al país.

 

“La editorial es una oportunidad, una ventana abierta para quienes quieran publicar. Permite hacerlo de forma rápida, ágil, a su gusto y al menor costo posible. Es un puente que conecta el simple hecho de escribir con ver los sueños plasmados en un libro”.

 

Pero este proyecto tiene más manos que lo tejen y lo sostienen. Sin el trabajo de Claudia Velásquez y Carol Arana, no sería posible que las letras tuvieran un hogar donde crecer y encontrarse.

 

“No, sin ellas esto no sería posible. A mi esposa le gusta todo esto, me apoya; es la roca sobre la cual me sostengo para que esto funcione. Es el apoyo absoluto. Mi hija ama la poesía: viene, nos ayuda a organizar, a acomodar las sillas, a atender a la gente… En este momento está estudiando en la universidad y, en su tiempo libre, nos apoya para que esto funcione”.

 

La entrada a los eventos de La Terraza es totalmente libre, un esfuerzo de autogestión que fortalece la cultura, imposible de ignorar y que merece apoyo.

“La Terraza queda aquí en Las Américas, carrera 28 No. 14A-19. Los invito a todos a que nos acompañen. Realizamos cuatro eventos al mes. Nos encuentran en redes sociales: en Instagram como @laterrazacentrocultural”.

 

La poesía y la cultura siguen fluyendo en La Terraza. Visitar este centro cultural es dejarse envolver por las palabras. Las letras nos esperan para que, juntos y juntas, emprendamos un viaje al interior de nuestras almas.

 

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